Es una tía con un par de pelotas, y tiene completamente asumido que necesita un hombre a su lado para sentirse realizada.
Es decir, lo que nos pasa a muchísimos pero que solamente unos pocos están dispuestos a revelar, y ella va más allá y convierte en hits de Cadena 100 y los Cuarenta principales sus historias de amores desamores, abandonos, depresiones y atracones a helado y borracheras con lambrusco y cerveza con limón.
Como buena pasiva-agresiva, no puede vivir sin su psiquiatra, y eso se nota en algunas de sus canciones. Cuando su médico la ve más baja de moral, le receta una dosis extra de antidepresivos, y hace canciones en las que dice que está genial: